bienvenidos
See the machine; Insomnia


Bienvenidos seais a Araconte. Vais a tener que aprender unas cuantas cositas antes de sumergiros en él. Estais bajo unas estrictas normas de vigilancia. Sí, efectivamente. Sois continuamente registrados y vigilados por nosotros ¿Quiénes somos? Todos lo saben ¿Tú no? Te lo diré...La gran máquina. O así nos llaman. Lo cierto es que no somos más que simples hombres, aquellos que os gobiernan. Por suerte sois tan estúpidos que no os dais cuenta de que os manipulamos continuamente con nuestro sistema de registro. ¡No obstante! Están ellos...esos Arlequines...hay que acabar con ellos. Son rebeldes, inconformistas y quieren acabar con todo nuestro imperio salvando a los Viajeros. De ellos extraemos nuestras defensas contra otros planetas... ¿Piensas ayudarnos o te pondrás de parte de quien no debes? Piénsatelo y adéntrate en un nuevo mundo.
tú personaje
Who are you?
Conectarse

Recuperar mi contraseña

administración
Watching you


habitantes
Walking on the street
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 15 el Vie Ene 20, 2012 8:37 pm.
últimos post
New adventures
Últimos temas
» Norwich, rol foro (Recien abierto) (normal)
Vie Sep 21, 2012 10:10 pm por Invitado

» La insoportable levedad del ser. ▬ Quelrian
Sáb Abr 28, 2012 6:11 am por Felicia Q. Ogden

» Samhain's Door {#} | TRES MESES ONLINE | ¡Renovaciones! - Normal
Sáb Mar 24, 2012 6:33 pm por Invitado

» New Generation (CANNON LIBRES) ELITE
Mar Mar 06, 2012 10:45 pm por Invitado

» Atlantic Coast {Elite}
Mar Feb 28, 2012 2:31 pm por Invitado

» La Torre en el Valle Life (Elite )
Miér Feb 22, 2012 3:19 am por Invitado

» Corruption in Milan [normal]
Lun Feb 20, 2012 12:12 pm por Invitado

» Beware with the Darkness {Recién Abierto*normal*+18
Lun Feb 20, 2012 2:20 am por Invitado

» Sweet Nightmare [PROBLEMA DE AFILIACIÓN]
Dom Feb 19, 2012 7:37 pm por Invitado

afiliados
Next to us
hermanos


élites



Mi única función en el trabajo es buscar la forma de no aburrirme en él • Quelrian

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mi única función en el trabajo es buscar la forma de no aburrirme en él • Quelrian

Mensaje por Felicia Q. Ogden el Dom Ene 22, 2012 11:41 pm

"Lunes 25 • 9: 30 P.M. • Barra del Bar"

"La realidad es una alucinacion causada por la falta de alcohol." - Anónimo


El reloj del cuarto daban las siete de la noche y eso solo significaba una cosa, mi turno en el bar estaba por empezar por lo que me tenía que ir para así no llegar tarde y ganarme un regaño por parte del administrador del local que era feliz gritándonos. Así que después de mirarme por última vez en el espejo viendo que el perfecto maquillaje no se corriera y la ropa me quedara a la perfección, agarre el bolso donde metí las llaves del departamento apenas le puse llave para correr a agarrar el tren antes que se le pasara y le tocara esperar unos largos quince minutos que no tenía ya que iba demasiado tarde ya. Mientras caminaba por las calles de la ciudad me di cuenta como era de bueno tener los privilegios que tienen los funcionarios del Gobierno para poseer carros y así movilizarse con tranquilidad, sin duda esas razones aunque fueran insignificantes eran las causantes de mi profundo odio que poco a poco se iba acumulando desde que mi padre fue asesinado sin darnos razones del porque, por lo que cada cosa hacía que día a día ese pequeño grano creciera como un árbol en mi corazón.

Suspire mientras llegaba a la estación viendo como el tren se iba mientras yo en vano no alcance a llegar aunque me halla puesto a correr y por ende el tacón de los zapatos se hayan partido. Por lo que sin más me senté en la banca de espera de la estación mientras miraba el gran reloj que avisaba el tiempo que iba a demorar el próximo en salir, pareciera como si me jugará una mala pasada ya que cada vez que lo miraba escasos segundos eran los que habían pasado de aquel gran reloj. Mi mente estaba ida pensando en la excusa que le iba a dar ahora del porque de mi retraso, se me acababan ya y poco creíbles eran las que me salían últimamente, la última vez le había salido que mi mano estaba dislocada y había parado en el hospital -cosa que era mentira- y que para cubrir me había colocado una venda mal puesta para disimular el hecho. Pero esta vez nada pasaba por mi cabeza, el tiempo pasaba y mi cabeza solo producía ideas banales que eran poco -por no decir nada- creíbles y por las cuales me iba a ganar un mes bailando en la barra por castigo al incumplimiento de mi horario.

Decidí no darle más vueltas al asunto y simplemente atacar el castigo que me iba a dar, por lo que baje la cabeza esperando que llegará el tren y por arte de magia -o más bien el hecho de que no esperar algo hace que llegue más rápido- el tren apareció tan puntual como siempre por lo que me subí esperando que me llevara a mi lugar de destino. Al llegar a la otra estación, me baje y empece a caminar hacía al bar donde ya se notaba flujo de gente. De un golpe abrí la puerta y me fui directo a al barra tratando de evitar la mirada del dueño pero fue imposible ya que este me hizo la seña de que ya sabía lo que me tocaba por lo que sin muchas ganas de pelear asentí y me puse a entender la barra -¿Qué desean tomar?- le dije a una pareja de novios que estaban sentados en la barra mientras me ponía a preparar unos para un chico que había atendido de forma previa.


....

Felicia Q. Ogden
Ciudadanos
Ciudadanos

Mensajes : 111
Fecha de inscripción : 10/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mi única función en el trabajo es buscar la forma de no aburrirme en él • Quelrian

Mensaje por U. Quelrian Anghel el Dom Ene 29, 2012 11:37 pm

El mundanal ruído. El asedioso día a día de los aracontianos. El sonido amenazante de los soldados al caminar y custodiar calles y establecimientos. Erias era como una jaula para grillos. Todos gritaban y se movían, chirriaban con sus monótonos días y buscaban con desesperación una anulada libertad. Quelrian no se consideraba libre. Eso era un hecho tan grande como la vida misma. Un Arlequín, un proscrito, buscado por la justicia con pena de muerte sin ningún tipo de piedad,que no podía considerarse un ciudadano si quiera. Veía la posibilidad de asentarse entre los muros cercanos de una ciudad justa muy lejos. Era tal su esperanza perdida, que a veces le gustaba sentise parte de la sociedad extingida y rota por el poder ¡Cuánto ansiaba haber nacido humano! Dejar de lado su condición de guerrero para sumarse a la masa de lechugas que tenía como conciudadanos. Mas era imposible. Su espíritu rebelde y libre era todo cuanto tenía, lo que dominaba por completo su cabeza y acciones.
Quelrian desafiaba a las leyes naturales y escritas una vez más al estar en Erias. Se fusionaba con las sombras en las calles, alejándose de las cámaras de seguridad y de aquellos soladados que custodiaban con insistente marcha las inmediaciones ciudadanas ¿Qué hacías allí Quelrian?¿jugándote la vida una vez más? Su peligroso caminar era fruto de una misión que dentro de su cabeza había tomado forma, y que por supuesto tenía que cumplir.

Hallar el camino más seguro hasta el parlamento desde Linmoor. Hasta el momento había conseguido no llamar la atención, ni si quiera ser visto -a pesar de que no había convencido a Lorien de que se quedara en Linmoor- Éste gruñía, lo seguía con impaciencia por llegar al final, por volver a un lugar seguro. Su fuego llameaba con insistencia y Quelrian lo único que le pedía er aun pooco de menos fuerza interior.―Lorien, cálmate o harás que alguien nos vea.― y entonces, silencio absoluto. El león había dejado de quejarse y de gruñir en el interior de su cabeza, al fin encontró descanso del animal.
Ambos seguían avanzando con una lentitud propia de los campos de batalla cuando se quiere emboscar al enemigo. Eso era Quelrian, un cazador nato. Observaba y actuaba, algo que en aquel momento resultaba muy impropio de él e incluso imposible. Una sensatez que le duró poco. A lo lejos, de espaldas y contra un callejón, un Raum descansaba mientras se fumaba un cigarro ¡Qué sopresa tan agradable se llevó el guerrero! Después de todo tendría algo de acción aquel día. Le era imposible controlar esa ira homicida que amenazaba con destrozar sus nervios cada vez que un Raum se cruzaba en su camino.Traidores. Malas pécoras y viles alimañas.
Lorien gruñó levemente, aunque Quelrian pudo distinguir con claridad como el fuego que le rodeaba comenzaba a quemar, a arder con sumo peligro y chispeantes intenciones. Y antes de que el Arlequín pudiera tan si quiera actuar, el león se lanzó contra el zorro del Raum en una mordida fatal.―No dejes que te muerda, no quiero que salgas herido. Me harás falta luego― El moreno se avanzó contra su homólogo con la espada en la mano, a lo que el Raum respondió con la misma moneda. No tenía demasiado tiempo antes de que el Raum, de mirada fría y apática, hiciera un llamamiento general a las autoridades. Debía acabar con él rápidamente.―Lorien, al Raum― una vez terminaran con el domador, la bestia caería sin fuerzas contra el suelo, desplomado.
Lorien y Quelrian formaban un temible equipo juntos, su compenetración a la hora de uchar y la autoridad y control excesivos con los que contaba Quelrian hacia su león, eran casi infalibles. Hecho que les permitió acabar con el Raum tras una encarnizada lucha a vida o muerte. El zorro cayó muerto instantes después, su arlequín había fallecido y nada lo ataba ya a la vida.

[...]

Ahora caminaba seguro, firme y con la cabeza bien alta por el medio de las calles de la ciudad. Ya no tenía que esconderse. Ahora parecía todo un Raum. La ropa del asesinado traidor, le habían servido a él para camuflarse mejor, aunque aún evitara las cámaras de seguridad.
El muchacho estaba agotado, necesitaba descansar aunque fuera una hora. Por lo que se dirigió, con un interés desmedido, hacia un bar concurrido. No debía ser muy normal ver a un Raum entrar en un antro de esa índole, pues todos lo miraron con miedo, sorpresa y sobre todo mucho, mucho respeto. Lorien caminaba a su lado, llameantemente hermoso y fiel, como siempre. Quelrian se acercó a la barra, sentándose en el asiento que segundos antes un chico había desocupado al verlo llegar ¿Así era la clase de sometimiento a la que tenían a la población? Resultaba enervante pensar que se dejaran manipular de tal forma. Aceptó el taburete cedido de manera forzada, no quería desentonar con la actitud propia de los Raum. Su bestia se sentó a su lado, mirando hacia los presentes inexpresivo, espectante y sin entender demasiado bien lo que ocurría. Así se lo hacía ver a Quelrian.
Entonces, sus ojos azules vislumbraron a una rubia conocid. No recordaba su nombre, pero sabía que por algún motivo estaba en su cabeza continuamente. Era tan sumamente enigmática, que no podía evitar pensar qué podía pasársele por la cabeza.―Una cerveza, por favor―la miró con insistencia, esperando que al menos ella reconociera su rostro entre toda la multitud de personas que se le acercaban para beber. Como una panda de borrachos. Mientras esperaba, Quelrian acarició la cabeza de Lorien, que empezó a ronronear como si no fuera más que un indefenso gatito.


avatar
U. Quelrian Anghel
Racktarot
Racktarot

Mensajes : 60
Fecha de inscripción : 11/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.